26. feb., 2017

UNA SOLUCIÓN AL PROBLEMA ECONÓMICO-SOCIAL Y POLÍTICO DEL ESTADO (1/2)

De las publicaciones estadísticas del Banco Central de Honduras (BCH), se obtiene que cada año las importaciones crece en mayor grado (promedio) que las exportaciones. Se asegura que en el 2015 inevitablemente tenemos que importar maíz, frijoles, madera, y otros productos agropecuarios e industriales que en Honduras podemos producir con el apoyo del gobierno.
La devaluación encarece las importaciones y hace barata las exportaciones y erróneamente muchos economistas creen que la devaluación hace que el volumen de las importaciones disminuya.
Los precio barato de las exportaciones (por efecto de la devaluación) impacta en la estructura de precios intersectoriales haciendo que el sector agropecuario pierda su rentabilidad respecto al sector comercio y servicios además los precios de los productos industriales generan pérdida de rentabilidad ante el mismo sector comercio y servicios. El déficit comercial (exportaciones de bienes menos importaciones de bienes) genera deuda externa. Y a pesar del encarecimiento de las importaciones estas no se pueden sustituir y son fundamentales para generar valor agregado (producción interna bruta) y empleo. Es decir nos encontramos sumergidos en el huracán de la pobreza, y cada vez el valor agregado que genera los bienes importables es menor.

 

Si al déficit comercial le sumamos el déficit de servicios (con el exterior) obtenemos una mayor probabilidad de endeudamiento externo de manera inevitable, esto es, para obtener niveles de producción y empleo con énfasis de bienestar social de acuerdo al articulo primero de la constitución de la República, debemos de endeudarnos inevitablemente y se genera una contradicción constitucional del logro al bienestar social. A pesar del gran sacrificio de nuestros compatriotas en el exterior en sus aportes vía remesas familiares, el endeudamiento externo ha sido permanente. En promedio la deuda externa aumenta alrededor de 1,000 (un mil) millones de dólares cada año. El presente gobierno al final de sus cuatro años generara una deuda externa adicional de 4,000 millones de dólares para un total de deuda externa de 9,000 (nueve mil) millones de dólares. El Colegio Hondureño de Economistas (CHE) estima que la deuda externa anda próxima a la mitad del PIB (Producto Interno Bruto). Tanto el CHE como el FOSDEH (Foro Social de la Deuda Externa de Honduras) entienden las consecuencias del exagerado endeudamiento externo y su impacto en la Sociedad y el Estado. Ambos proponen un cambio de modelo pero no dicen cual es el indicado.
Esa es la principal amenaza del Estado, una crisis de la deuda externa que sencillamente condiciona e incita la explotación despiadada de los recursos naturales de Honduras, a beneficio de las grandes compañías mineras y de las transnacionales dedicadas a la explotación del petróleo. Es inevitable que el Congreso Nacional regale y facilite la explotación indiscriminada de nuestros recursos naturales cuando existe ese alto endeudamiento externo condicionado por los “países amigos”.

Es fundamental que los empresarios entiendan ese problema de crisis de deuda externa y que estos sean más creativos en los mecanismos de sustitución de importaciones apoyados por las universidades de Honduras en sus procesos de investigación científica.
Podemos reducir las importaciones de maíz, frijol, verduras y otros bienes agropecuarios a través de políticas que devuelvan la rentabilidad del sector. Es fundamental también la recuperación de la rentabilidad de muchos productos industriales que generan producción y empleo, en políticas de apoyo a las mipymes con la exclusión del paquete impositivo del gobierno que busca destruir la generación de producción y del empleo de tales micro, pequeñas y medianas empresas.
Tales políticas de subsidio temporal y apoyo a la incubación de empresas respaldadas por la capacitación tecnológica universitaria pueden frenar el fenómeno migratorio del campo a la ciudad y de allí se detenga el fenómeno suicida de la migración a USA en busca de la pesadilla estadounidense, perdón quise decir el sueño gringo.

De nada sirve solucionar el problema político si no se resuelve el económico-social manifestado en ese exagerado endeudamiento externo que impacta en el Estado y Sociedad. Nos encontramos en una crisis generalizada del Estado de Honduras que amenaza a su estabilidad.
En el siguiente articulo presentaremos el juego que permite resolver la amenaza de la crisis de deuda externa y crisis social política .

Por José Salomón Perdomo Mejía. Rector del IICES (Instituto de Investigación Científica y Educación Superior), Rector del CIMES (Centro de Investigaciones Matemáticas Económicas y Sociales

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